A
estas alturas, puede que ya sepáis o hayas oído hablar de la Pecha Kucha Night.
¿No? Os lo explico rápidamente.
Pecha Kucha Night es aparentemente un nuevo método de transmisión
de ideas interdisciplinar, donde arquitectura, diseño, música, arte, fotografía,
cine, publicidad, etc. encuentran un espacio de [inter]acción. En torno a 12 ponentes
exponen sus ideas, proyectos, diseños a través de diapositivas o imágenes con
una duración limitada. Los participantes son estudiantes, profesionales,
profesores, empresarios… de esas diferentes disciplinas.
Pero,
¿qué tiene de especial? Pecha Kucha Night se diferencia de otros eventos por su
formato, conocido como 20x20, o lo que es lo mismo, 20 diapositivas en 20
segundos cada una, para hacer un total de 6 minutos y 40 segundos por speaker. De
esta forma, el público experimenta una gran diversidad de presentaciones en un
breve período de tiempo, de forma que un conglomerado de ideas, recuerdos o
sentimientos recorrerán tu cabeza. Al finalizar las presentaciones, el evento
se transforma en un espacio de encuentro entre los participantes, provocando la
interrelación entre personas con diferentes perfiles creativos. Es el momento
de encontrar trabajo, un socio, de acercarse a los ponentes con preguntas, de
disfrutar del ambiente, la música, de conocer gente, sus aspiraciones,
inspiraciones…
La
idea fundamental es compartir ideas, proyectos, diseños… por una noche,
mientras el público mantiene un nivel de interés alto, dado el formato breve y
conciso de las presentaciones. No se trata de ser conocido, de hacer mejores
proyectos, sino de transmitir una idea y que nuestro trabajo llegue a la gente
que se mueve por un determinado entorno, con nuestras mismas inquietudes.
Antes
he dicho arriba que Pecha Kucha es “aparentemente” un nuevo método de
transmisión de ideas, ya que todo el mundo alguna vez a lo largo de su vida ha
tenido que preparar una presentación o
powerpoint. Los hay que se alargan y acabas perdiendo el interés, y
otros que se quedan cortos y no te da tiempo a saborearlo. Parece que nunca se
acierta.
Además
del contenido cultural de las presentaciones, este formato me parece
interesante por la relación que se establece con la gente. Por regla general,
en las facultades no te enseñan a hablar en público, es decir, la retórica de
la Grecia clásica. Y me parece un
error, porque puede que seas un fenómeno en cualquier materia, pero si no sabes
explicárselo al de al lado, mal vamos. ¿Os imagináis que tuviérais que exponer los aspectos fundamentales de lo que estás trabajando en estos momentos? o ¿qué pasaría
si os hicieran una entrevista de trabajo con este método?
Exponer
tus ideas y proyectos en 20 imágenes, con límite de tiempo, sin centrarse en ninguna en
concreto, ya que tienes el mismo tiempo para cada una. ¿Fácil o difícil?
Y
es que, la Pecha Kucha está íntimamente relacionada con la arquitectura, quizá
porque sus creadores, Astrid Klein y Mark Dytham son arquitectos,
afincados en Tokio, donde surgió la idea
en el año 2003 para luego expandirse a ciudades de todo el mundo, llevándose a
cabo en más de 500 ciudades, y en cuanto a nuestro país, no sólo en las grandes capitales
como Madrid, Barcelona, Bilbao, Sevilla,
Zaragoza o Valencia… sino también en Jaén, Murcia, Castellón, Logroño o Ferrol.
Aquí tenéis un resumen de la reciente Pecha Kucha Night vol. 16 en Barcelona.
La siguiente pregunta entonces es, ¿para cuándo una Pecha Kucha Night en Valladolid? No me resulta para nada complicado imaginar una Pecha Kucha Night en el Penicilino, por ejemplo, en ambiente distendido y agradable, o quizá en un lugar más formal como algún salón de actos de una facultad u otro edificio de la ciudad.
Con la globalización de internet, todo está en
la red sí, pero no siempre encuentras todo lo que buscas… ni buscas todo lo que
encuentras. Además de ser muy impersonal o existir más desconfianza. En persona calas rápidamente la gente, sabes si ese persona puede llegar a ser tu socio
o compañero de negocios. Aunque bueno, tampoco vamos a juzgar a alguien en 6 minutos ¿no?, ¿o sí?

